Saltar al contenido
Home » Expediente » Zacoalconet Presenta: La Tripa Filosófica Se Hartó y Se Fue del Pueblo

Zacoalconet Presenta: La Tripa Filosófica Se Hartó y Se Fue del Pueblo

Joaquín Murrieta

Joaquín Murrieta

Cronista de ZacoalcoNet. Nació en East Hollywood, hizo sus primeras andanzas entre East LA y Commerce, y hoy levanta actas no autorizadas desde Zacoalco

Canalícese este boletín por conductos autorizados.⠀⠀

Crónica de un Estómago que se Cansó de Ser el Villano

(Un editorial certificado por la Secretaría de Reflexiones que Nadie Pidió, Delegación Zacoalco de Torres)

PRIMERA EN LA SERIE: LA DOCTRINA TRIPACRÁTICA™

Hay frases que te cambian la vida.

Hay frases que te cambian la mente.

Y luego están las frases que te salen del alma en un martes cualquiera, sin planear, sin permiso y sin medirte… como la mía:
la frase que no sólo te cambia la vida y la mente…
sino también la dieta, la nómina, el hígado graso, el sistema político y el ánimo de tragarte otra Coca-Cola “100% azúcar real” (según la mitología corporativa del 2003).

Porque sí, mis estimados ciudadanos del internet zacoalqueño:

“Es imposible concientizar al hombre cuando la tripa se interpone.”

Esa frase cayó en ZacoalcoNet como cuando el comal está bien caliente y alguien deja caer una gotita de agua: ssszzztsht!
Saltó, brincó, dio maromas, hizo un ferris wheel y se evaporó dejando olor a sabiduría.

El pueblo quedó así:
Oiga… pues sí, cierto… ¿pero qué quiso decir?

Y yo:
Todo.

Pero como este pueblo tiene tolerancia cero para la filosofía corta y sobriedad cero para la lógica larga, hoy procedemos a destripar la tripa.
(Nótese la ironía fina. Si no la nota, no se preocupe, la tripa se interpone.)

Vamos a desmenuzar esta frase como si fuera barbacoa dominguera:

  • el sentido literal
  • el sentido profundo
  • el sentido cínico
  • el sentido que nadie pidió pero todos aplican
  • y el sentido que le da el pueblo cuando ya anda entrado en el cotorreo

Todo con absurdidad certificada por el Instituto Nacional de la Mayonesa Existencial y la Real Academia de la Mostaza Poética. (“¿Y ahoraaaaa? ¿Y ahoraaaaa, qué hacemos con tanta tripa?”).

ACTO I — La Tripa, ese Animal Mítico

Dicen los filósofos griegos que el alma está en el corazón.
Dicen los japoneses que está en el hígado.
Dicen los franceses que está en el paladar.

Pero en México, mi hermano…
el alma está en la tripa.

Nadie hace huelga por filosofía.
Nadie marcha por epistemología.
Nadie hace plantón por conciencia colectiva.

Pero que no falte la birria el domingo porque ahí sí se arma la revolución francesa, mexicana y marciana juntas.

La tripa es la diosa más poderosa del país:

  • derroca gobiernos,
  • arruina matrimonios,
  • justifica decisiones estúpidas,
  • y mantiene a media nación trabajando en empleos que odian porque “pos ni modo, ¿y si no qué comemos?”.

La tripa es la votante secreta de toda elección:
No votó el pueblo.
No votó la conciencia.
No votó la razón.

Votó la tripa.
Y la tripa siempre vota por quien le asegure que no va a quedarse con hambre… aunque sea hambre moral.

ACTO II — El Significado Filosófico:

Cuando el Estómago Apaga el Cerebro**

Esta parte es la más elevada, la más fina, la que podría enseñarse en Harvard si Harvard algún día se dignara a invitar a gente que habla como gente.

La frase significa:

“Un ser humano no puede elevar su conciencia si antes no eleva su glucosa.”

Si la panza truena, la mente no razona.
Si el estómago duele, el espíritu no despierta.
Si la tripa gruñe, la conciencia huye.

No es maldad.
No es ignorancia.
No es flojera.

Es simple biología—
como cuando el celular se apaga porque está en 1%, aunque tú jures y perjures que todavía aguantaba dos TikToks.

El hombre hambriento no quiere filosofar.
El hombre preocupado no quiere meditar.
El hombre que no llega al mes no quiere reflexionar sobre el sentido de la vida.
El hombre que está contando los frijoles no quiere que le hablen de Platón.

Pero aquí viene la parte deliciosa:

No hablé sólo de hambre.
Hablé de TODAS las hambres.

  • la física
  • la emocional
  • la económica
  • la laboral
  • la moral
  • la de dignidad
  • la de “ching… me toca turno doble otra vez”
  • la de “a ver si este mes sí alcanza pa’ la renta”

Esa hambre es la que convierte al mexicano en filósofo a ratos y en sobreviviente de tiempo completo.

ACTO III — El Significado Cínico:

La Tripa Corporativa™**

Y aquí es donde mi frase se vuelve cínica y brilla como lámpara de cantina a las 2 a.m.

Porque esta frase tiene dos pisos:

  1. El piso humano — cuando la necesidad te cierra la mente.
  2. El piso cínico — cuando el sueldo te cierra los ojos.

Y aquí entra el ejemplo mexicano:

El trabajador que defiende a la Coca-Cola como si la empresa fuera quien se encarga de otorgarle la licencia para respirar.

Le dices:
—Oye compa, el jarabe no es 100% azúcar.
Y él responde:
—Sí lo es. Porque así lo dice la caja y la caja nunca miente.

Le muestras pruebas:
—Mira, compa, estudios, análisis, documentos…
Y él:
—Pues igual no hace daño.

Le muestras estudios médicos:
—Aquí están los gráficos, los análisis clínicos, las estadísticas…
Y él:
—Nadie obliga a que la tomen.

Le dices que México es el país número uno en consumo de refresco.
Y él:
—Pues por algo será. Ha de estar bien buena.

Comportamiento clásico del Homo Trípicus Defendus.

¿Por qué pasa?

Porque su conciencia tiene casa chica en su tripa.

Porque nadie critica la mano que le da de comer…
aunque la mano venga cubierta de jarabe de maíz de alta fructosa.

Ese es el punto cínico:
la tripa no sólo te impide pensar cuando está vacía…
también te impide pensar cuando está llena por el sistema.

Y ahí te sale refinadita la frase:

“Es imposible concientizar al hombre cuando su tripa depende del engaño.”

Léase:
No puedes despertar a alguien que cobra por estar dormido.

ACTO IV — El Hombre Moderno y su Tripa Emocional

Porque sí, hoy la tripa ya no es sólo un órgano.
La tripa es:

  • el sueldo,
  • la quincena,
  • el contrato temporal,
  • la propina,
  • el puesto,
  • el miedo a reclamar,
  • el “¿y si me despiden?”,
  • el “¿y si me reportan?”,
  • el “¿y si ya no me vuelven a llamar?”,
  • el “¿y si mejor no digo nada porque la renta está al doble?”

La tripa es el nuevo jefe.

Y ese jefe no firma cheques… firma silencios.

ACTO V — La Tripa y el Funcionario ️Público

México entero conoce la dinámica:

—Licenciado, este proceso es corrupto.
—Mire, joven, yo nomás sigo órdenes.

—Oiga, pero esto perjudica a la gente.
—¿Y a mí qué? Yo ya cobré.

—Pero es ilegal.
—Legal es lo que aparece en mi recibo de nómina.

La tripa del burócrata no sólo interfiere…
gobierna.

Ahí está la tripa haciendo sindicato con la pereza.

“No se puede concientizar a un hombre cuya tripa ya firmó un acuerdo con la corrupción.”

ACTO VI — El Pueblo Sabio que Sabe Pero No Quiere Saber

Porque, siendo sincero: El mexicano SI sabe que lo están jodiendo. Pero también sabe reclamar cuesta.

Porque en México el pueblo sí sabe.

La señora sabe que la cadena de comida rápida la explota… pero ahí sigue.
El señor sabe que la gasolina está cara… pero le sigue echando.
El trabajador sabe que su empresa lo exprime… pero no dice nada.
El votante sabe que los políticos mienten… pero vota igual.
El cliente sabe que el refresco hace daño… pero se lo toma.

¿Por qué?

Porque la tripa dijo:
“Cállate y sigue.”

ACTO VII — La Tripa Filosófica del 🇲🇽 Mexicano

Mexicano que se respeta se vuelve filósofo en situaciones muy específicas:

  • cuando se acaba la cerveza
  • cuando se acaba el gas
  • cuando se acaba la quincena
  • cuando se acaba el amor
  • cuando se acaba la paciencia
  • cuando se acaba el saldo
  • cuando se acaba el respeto
  • cuando se acaba la tripa… y empieza la conciencia

Pero mientras la tripa esté llena de conveniencia, miedo o dependencia…

nadie despierta.

Ni aunque Buda venga personalmente a jalarles las orejas.

ACTO VIII — La Versión de Cantina:

La Tripa es una Mafia**

No lo digo yo.
Lo dice la ciencia:
La tripa tiene más neuronas que un diputado promedio.

La tripa es:

  • la representante sindical del organismo
  • la tesorera de la conciencia
  • la presidenta municipal del cuerpo humano
  • la suegra de la lógica
  • la madrina del comportamiento humano
  • la que decide si hoy eres santo, pecador, revolucionario o agachón

Y cuando la tripa se interpone, todos los demás departamentos del cuerpo quedan en huelga.

La mente:
“Jefe, tenemos información importante.”

La tripa:
“Silencio, pendejo. No estamos para filosofías.”

ACTO IX — La Conclusión que Nadie Quiere Oír pero Todos Aplican

La frase, funciona porque tiene dos lecturas:

1) Filosófica:

El hambre apaga la conciencia.

2) Cínica:

La conveniencia también.

Y juntas producen el retrato más exacto del México moderno:

Un país donde nadie quiere despertar si eso implica perder el desayuno.

O la quincena.
O el puesto.
O el privilegio.
O la fantasía corporativa.
O la comodidad.
O la mentira que les da de comer.

Por eso:

“Es imposible concientizar al hombre cuando la tripa se interpone.”

Porque la tripa siempre se interpone.

La tripa es el verdadero partido político.
La tripa es la verdadera religión.
La tripa es el verdadero empleador.
La tripa es el verdadero influencer.
La tripa es el verdadero patrón del patrón.

Y mientras la tripa siga siendo la jefa…

la conciencia seguirá siendo la empleada de medio tiempo.

EPÍLOGO — Versión Final para ZacoalcoNet

Aquí está la versión que ZacoalcoNet va a poner en letras grandes para que tiemblen las autoridades, las corporaciones, las suegras, los funcionarios, los burócratas, los opinólogos y los patrocinadores de Coca-Cola que lean:

“Es imposible concientizar al hombre cuando la tripa se interpone…
ya sea por hambre, por sueldo, o por conveniencia.”

Y en letra chiquita pero venenosa:

“No puedes despertar a quien cobra por seguir dormido.”

Etiquetas: